¿Qué es el biometano y por qué es clave para la transición energética?

Descubrí qué es el biometano, cómo se produce, sus beneficios ambientales y por qué es clave para la transición energética en Argentina y América Latina.

¿Qué es el biometano y por qué es clave para la transición energética?

¿Qué es el biometano y por qué es clave para la transición energética?

La transición hacia un sistema energético más limpio no depende de una única solución. Energías renovables, eficiencia, electrificación, hidrógeno y biocombustibles avanzados forman parte del mismo rompecabezas. Dentro de ese conjunto, un protagonista empieza a ganar protagonismo en América Latina y el mundo: el biometano.

Pero, exactamente, qué es el biometano, cómo se produce y por qué se lo considera una pieza estratégica para reducir emisiones en sectores donde otras tecnologías aún no llegan.

¿Qué es el biometano?

El biometano es un gas renovable obtenido a partir de la purificación del biogás, producido mediante la digestión anaeróbica de residuos orgánicos, como:

  • efluentes agroindustriales

  • estiércol y purines

  • restos de alimentos

  • lodos cloacales

  • FORSU (Fracción Orgánica de los Residuos Sólidos Urbanos)

Durante ese proceso se genera primero biogás, que luego se purifica mediante diferentes tecnologías que eliminan el dióxido de carbono y otras impurezas hasta obtener un gas de calidad similar al gas natural fósil (GN)

Esto permite algo clave: el biometano puede circular por las redes de gas existentes y utilizarse en los mismos equipos y vehículos, pero con una huella de carbono muy inferior que el gas natural.

Figura 1. El biometano se obtiene al purificar el biogás producido en biodigestores. Una vez purificado, puede inyectarse a la red de gas y respaldarse mediante certificación de consumo renovable.

Biogás, biometano y gas natural: no son lo mismo

Aunque suelen confundirse, existen diferencias importantes:

  • Biogás: mezcla de metano y CO₂ producida en digestores o rellenos sanitarios.

  • Biometano: biogás purificado hasta calidad de red.

  • Gas natural fósil: extraído del subsuelo, con alto impacto climático.

Este paso de purificación es el que convierte al biometano en un sustituto directo del gas natural.

Biometano: una reducción real de emisiones frente a los combustibles fósiles

Uno de los mayores atractivos del biometano es su desempeño ambiental.

Según el informe anual Panorama BioGNV 2024 de France Mobilité Biogaz, su uso en transporte permite reducir hasta 77 % de las emisiones de CO₂ frente al diésel cuando se analiza todo el ciclo de vida.

French Panorama of Renewable Gas agrega que reemplazar gas fósil por biometano puede recortar hasta 83 % de las emisiones en análisis de ciclo de vida.

Esto se explica por un principio sencillo:

El carbono que se libera al quemarlo proviene de residuos orgánicos recientes, no de combustibles fósiles extraídos del subsuelo. Es un ciclo casi neutro.

Ejemplo: cuánto baja la huella al reemplazar gas natural fósil por biometano


En esta figura, para un consumo anual de 10.000.000 m³, el impacto se calcula como:

Impacto (tCO₂e) = Factor de emisión* (kgCO₂e/m³) × Consumo (m³) ÷ 1.000

Así, el gas natural arroja 20.400 tCO₂e (2,04 × 10.000.000 ÷ 1.000) y el biometano 39 tCO₂e (0,0039 × 10.000.000 ÷ 1.000), es decir 522 veces menos impacto.

*Factores de emisión a modo ilustrativo; pueden variar según metodología (tank-to-wheel / ciclo de vida), origen del biometano y estándar de cálculo

Beneficios ambientales más allá del CO₂

Además del impacto climático, los estudios técnicos muestran otras ventajas:

  • reducción de hasta 95 % de partículas finas

  • hasta 70 % menos NOx y 98 % menos NO₂ que el diésel

  • menor ruido, ideal para logística urbana

  • ausencia de humo visible

Estas características explican por qué el biometano aparece cada vez más en la agenda de transporte urbano y flotas públicas.

Biometano y economía circular

El biometano es un ejemplo concreto de economía circular aplicada.

Permite:

  • transformar residuos en energía renovable

  • producir fertilizantes biológicos (digestato)

  • reducir pasivos ambientales

  • generar empleo local

  • fortalecer economías regionales

Dónde más impacto tiene hoy

El mayor potencial inmediato del biometano aparece en sectores donde electrificar es complejo:

  • transporte pesado

  • buses urbanos

  • recolección de residuos

  • flotas logísticas

  • industrias térmicas

Europa como caso de referencia: cómo creció el biometano en Francia

Aunque esta tecnología empieza a crecer en distintas regiones, Europa, y Francia en particular, ofrecen un ejemplo interesante de escala.

Los informes Green Gases: The Future of Gas Networks (GRDF) y French Panorama of Renewable Gas muestran que:

  • hay más de 650 plantas de biometano inyectando en redes.

  • la producción anual supera los 11 TWh.

  • existen más de 1.200 proyectos en desarrollo.

  • la red de gas existente facilita su despliegue con inversiones moderadas.

Francia logró este crecimiento combinando:

✔️ regulación estable
✔️ incentivos económicos
✔️ garantías de origen
✔️ contratos de largo plazo
✔️ apoyo a productores rurales.

Además, GRDF plantea que el biometano será la columna vertebral de los gases renovables, complementándose con el hidrógeno según regiones y usos industriales.

¿Por qué el biometano es relevante para Argentina y América Latina?

Sin entrar aún en políticas locales específicas, la región reúne varias condiciones que vuelven al biometano especialmente atractivo:

  • gran disponibilidad de residuos agroindustriales

  • producción ganadera intensiva

  • polos urbanos con desafíos en residuos

  • logística de larga distancia

  • necesidad de descarbonizar sin rehacer toda la infraestructura energética.

Brasil ya muestra cómo la bioenergía puede convertirse en política industrial, integrando biometano, SAF y economía circular urbana.

En Argentina, este potencial empieza a materializarse en experiencias concretas. En el sur de Córdoba se está consolidando un ecosistema productivo basado en biogás, biometano y biofertilizantes, que integra tratamiento de residuos, generación de energía y producción de bioinsumos para la agricultura. Empresas como Bioeléctrica vienen impulsando este modelo desde hace más de una década, desarrollando plantas que transforman subproductos agroindustriales en electricidad renovable y, cada vez más, en biometano apto para inyección en redes o uso como combustible.(bioGNC)

Este tipo de proyectos muestra que el biometano no es solo una oportunidad climática, sino también una herramienta para fortalecer economías regionales, reducir la dependencia de combustibles fósiles y crear nuevas cadenas de valor a partir de residuos locales, alineando producción, sostenibilidad y desarrollo territorial.

📖 Para conocer en detalle cómo se está desarrollando este ecosistema de biogás y biometano en Argentina, podés leer la nota de La Voz: “Biogás, biometano y biofertilizantes: el nuevo ecosistema productivo del sur cordobés”.

Conclusión: una solución disponible hoy

Los estudios internacionales y regionales coinciden en algo:

El biometano no es una tecnología futura. Es una herramienta concreta para reducir emisiones, valorizar residuos y acelerar la transición energética en sectores difíciles de electrificar.

Entender qué es el biometano es el primer paso para anticipar cómo podría evolucionar el sistema energético en América Latina durante la próxima década.

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